4 Elementos que todo buen Packaging debe tener

El packaging, cómo conseguir crear amor a primera vista

 

En sus inicios, el packaging cumplía una función meramente protectora y básicamente encargaba de mantener el producto en buen estado hasta su consumo. Actualmente, las cosas han cambiado y el packaging se ha convertido en un elemento que afecta directamente a la decisión de compra de los consumidores.
Varios estudios de packaging, demuestran que la presentación de un buen producto con un envase poco elaborado tiene menos oportunidades de negocio que otro de menor calidad con un envoltorio más sofisticado.

Este resultado es la consecuencia de que en ocasiones, los consumidores potenciales prefieren el continente al contenido, por ello es necesario explotar los colores, formas y texturas constituyen vías para ensalzar las emociones.
En definitiva, un packaging debería conseguir estos 4 objetivos para ser considerado un envase efectivo:

1.Identificar la marca: el envase debería estar diseñado en base a los elementos estéticos propios de la marca y su línea comunicativa, de esta forma la marca será identificada rápidamente por el consumidor que podrá relacionar el producto con los valores de la marca.

2.Facilitar la protección del producto: aunque no sea su única función, es un elemento que no puede faltar en cualquier envase. Al fin y al cabo el objetivo más primario y funcional del packaging es este, por lo que no debemos olvidarnos nunca de su función principal, sino complementarla con otras más actuales.

3.Generar emoción: como hemos comentado anteriormente, normalmente, los productos que compramos mueve algo emocional dentro de nosotros, que hace que en muchas ocasiones ese “algo” sea más importante que el contenido. Un buen packaging debe despertar alguno, algunos o todos los sentidos del consumidor potencial para ayudarle a decidirse por nuestro producto en el proceso de decisión de compra.

4.Ayudar a potenciar su consumo: los envases deben reflejar la mejor cara de nuestro producto, presentarle como una solución a nuestro problema y cubrir esa necesidad latente en la vida de los consumidores. Una buena forma de incentivar el consumo de un producto mediante el packaging, es dando una doble función al mismo; de manera que el cliente pueda seguir utilizándolo una vez acabado el producto.

Estos son sólo algunos de los innumerables aspectos que debemos tener en cuenta a la hora de diseñar un buen packaging. Si no tienes idea de por dónde empezar, ponte en contacto con nosotros, estaremos encantados de ayudarte en tu proyecto.